Vamos a ser realistas. Me quieres y te quiero. El problema es que ya no podemos estar juntos, pero es imposible que me hayas olvidado, totalmente imposible.. Es imposible olvidarte yo a ti, olvidar que todavía mi cama tiene tu olor, olvidar cada rincón de mi habitación. Estúpido! ¿Cómo iba a olvidarlo...? Pero nuestros caminos se tuvieron que separar y aunque nos echamos de menos sé que sin mi estarás mejor y yo, con el tiempo, también. Te adoro, no lo olvides mi pequeño príncipe, he adorado cada arruguita de tu cara cuando te he hecho reír, y he adorado también cada lágrima que derramé por ti, por que amor.. Aunque haya dolido, las lágrimas son las que me dan la certeza de que lo nuestro fue verdadero.
Si me vas a echar que sea de menos...
Siempre es levemente siniestro volver a los lugares que han sido testigos de un instante de perfección.
Y aunque nuestra frase ya no pueda ser para nosotros espero que algún día te acuerdes de ella cuando necesites un empujoncito, se feliz mi vida, aunque sean otras curvas las protagonistas, "Que el miedo a querer, no te impida sonreír".
Te quiero pequeño.

No hay comentarios:
Publicar un comentario