jueves, 25 de abril de 2013

Pablo Neruda

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Y dime, ¿a quién le plasmo ahora todos mis sentimientos? Es cierto que sonrío, claro que lo hago, ¿qué haría sino? Ahora solo sé que lo sé todo y no sé nada. 
Tu sigues mirando hacia el frente y aunque yo intente negarlo, sé que me has olvidado, que estás mejor asi, pero no te engañes, estás mejor así pero no te va mejor sin mi... Tengo todavía muchas cosas que decirte, cosas que sé que me las voy a llevar conmigo el día que muera, cosas que no volveré a decirte y cosas que jamás he dicho. Sigo pensando que algo no encaja, algo se me escapa, tengo muchas dudas y nadie las resuevle. Así que hoy voy a darte el ''sí quiero'' que jamás podre decirte: Sí quiero. Quiero que todo te vaya bien, que cada día sea mejor que el anterior, quiero verte sonreír. Un poco idiota por mi parte, pero así lo quiero. 
Da igual todo lo que pueda pasar, te prometo que jamás volveré a darme por vencida.
Y lo que si te prometo es quererte, todos los días de mi vida, por que.. nunca he parado de hacerlo, te quiero, por que eres tu, por que eres especial, por que ya nunca te lo diré directamente y nunca lo sabrás, pero te quiero otra vez, por que sí.


No quiero que te relajes, quiero que cuando llegue otra persona a tu vida seas cariñoso, que cuando estéis paseando y se enfade la sigas, la acorrales, la empujes suavemente contra una pared y la beses, con pasión. Quiero que duermas con ella, muchos, muchos días, y que se quede con alguna camiseta tuya. Quiero que tenga frío y que te quites tu cazadora y se la des. Quiero que la llames, al despertarse todos los días, cuando no podáis estar juntos, quiero que le digas que la quieres, aunque no venga a cuento. Quiero que veas con ella su película favorita, que la abraces. Quiero que la beses bajo la lluvia, bajo el sol, bajo la nieve..
No quiero que seas grosero, vago, impertinente, por que ella no se va a comprometer jamás con alguien así, así que.. Convéncela, regálale el mundo si es necesario..


Vuelven los recuerdos, de vez en cuando, y golpean fuerte en mi cabeza, se clavan, regresan, salen a la luz, me acuerdo de todo lo que hubo entre nosotros e inevitablemente lloro. Quiero encontrarme a mi misma, y ver.. con el tiempo para qué clase de amor estoy preparada, mientras, diviértete, no hace falta que me esperes, yo no lo haría si fuese tu, y.. si alguna vez me echas de menos, levántate temprano y observa el amanecer, nuestro amanecer, que yo también lo haré.

¿Recuerdas aquel loco verano de 2011?, yo si.. recuerdo todos y cada uno de los días a tu lado, los meses siendo amigos, hasta que llegó ese primer beso, un beso tímido, dulce, especial. Me enamoré de ti, por que supiste ver más allá de mi, de mi superficie, de la imagen que solía dar. Conseguías que me olvidara del mundo durante esos momentos en los que estaba contigo, conseguías que no tuviese miedo a querer a alguien.. por eso te quise, por que eras tú, y solo tu, el único que despertaba interés en mi.
¿Recuerdas aquel 10 de septiembre?, algo pudo conmigo, contigo, y ese algo se llevó un nosotros... honestamente puedo decir que nunca me he arrepentido de algo, y es que nunca te he querido dejar a un lado, te he necesitado todos los días durante estos dos meses, he necesitado que me besases, que me sonrieses, que me dijeses al oído que me querías. Y.. creo que tanto tiempo esperando ha dado un resultado, que ambos cambiásemos, que viésemos las cosas desde un ángulo distinto.. Cuando te enfadabas, cuando me reía, me mirabas y sonreías, conseguiste algo en mí, que volvió a motivarme.. Y que lo siento si lees esto algún día, que yo no he querido hacerte daño y que no voy a aparecer más por tu camino, que seas feliz, con o sin pareja y que espero que el tiempo pase rápido para no tener que seguir aguantando esas miradas de odio...


Debería parar, y quiero, pero no puedo. Debería olvidarle, y puedo, pero en el fondo no quiero.

jueves, 4 de abril de 2013

Vamos a ser realistas. Me quieres y te quiero. El problema es que ya no podemos estar juntos, pero es imposible que me hayas olvidado, totalmente imposible.. Es imposible olvidarte yo a ti, olvidar que todavía mi cama tiene tu olor, olvidar cada rincón de mi habitación. Estúpido! ¿Cómo iba a olvidarlo...? Pero nuestros caminos se tuvieron que separar y aunque nos echamos de menos sé que sin mi estarás mejor y yo, con el tiempo, también. Te adoro, no lo olvides mi pequeño príncipe, he adorado cada arruguita de tu cara cuando te he hecho reír, y he adorado también cada lágrima que derramé por ti, por que amor.. Aunque haya dolido, las lágrimas son las que me dan la certeza de que lo nuestro fue verdadero.

Si me vas a echar que sea de menos...

Siempre es levemente siniestro volver a los lugares que han sido testigos de un instante de perfección.
Y aunque nuestra frase ya no pueda ser para nosotros espero que algún día te acuerdes de ella cuando necesites un empujoncito, se feliz mi vida, aunque sean otras curvas las protagonistas, "Que el miedo a querer, no te impida sonreír".

Te quiero pequeño.